entre pinturas, paisajes y la negación, me mezo rodeado de interminables conjeturas, el desapruebo me cae a baldazos y la infinita decepción se apodera de lo que no tiene amarras y de lo que vaga por el oscuro cielo.
“…y la más valiosa lección jamás será aprendida.
El oprimido siempre se rebelará, se arrastrará.
El que lucha por su hogar morirá matando.”



